Luz inmaculada
por el Padre fuiste
intencionada
como sonrisa de
niñita
en el Verbo
imaginada,
y fuego tierno de
anuncio
desde el principio
anticipada.
Si la lucidez
angélica fue
la primera por Dios
creada
(como Augustín en sus
libros
con frecuencia
comentaba),
esa belleza tan alta
ni Adán recién
plasmado
hubiera con sus ojos
claros
alcanzado mirar.
Porque en luces sin
espacios
él no se podía fijar,
(como Tomás el
angélico
más tarde dirá.)
Sin embargo el Padre
ya guardaba en su
seno
hermosura más alta
para sus hijos
ajenos.
Creación singular
esperando su día,
la rayita mas pura,
lo que tu vida será.
Nuestra eres,
carne y hueso,
llena de gracia
y mas clara por eso,
humilde morena,
sencilla nobleza,
honor singular de
nuestra raza
de mezclada
naturaleza.
El Verbo saltó
al poderte encontrar,
en tal belleza
inventada
para nuestros ojos
contemplar.
Al oír tu reflexión
en su ser pronunciada
regocijó de antemano
que de ti a su
creación
Él podría llegar.
El Espíritu ardía
por querer verte
aparecer.
como aurora amanecida,
lo que ni ángeles
podrán comprender.
En la llegada de tu
día,
anuncio de la más
excelente instauración,
te saludamos,
hermanita,
de quien Dios quiso
nacer.
Eres la Llama inocente
dando luz a los
pueblos
llamados en ti
a recibir la mañana,
y a tu Hijo conocer.
Amen.
+df
Que belleza de poema! Gracias por compartirlo con sus hijos. Mariela Trujillo
ReplyDeleteUna luz de nuestro Sagrado Magisterio. Gracias y bendiciones.
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